Con demasiada frecuencia los ufólogos esgrimen filmaciones en vídeo de objetos volantes no identificados como si se tratase de una evidencia irrefutable del fenómeno. Sin duda las filmaciones en vídeo aportan elementos de juicio de un extraordinario valor a la hora de enjuiciar un incidente OVNI, sin embargo, con demasiada frecuencia, la premura en divulgar la información sobre un determinado incidente, hace que los periodistas ufológicos (que no ufólogos) se precipiten a la hora de sentenciar la naturaleza de un determinado vídeo OVNI, para justificar un titular sensacionalista.
Un excelente ejemplo de esa manipulación sensacionalista de los videos
OVNIs, divulgados comercialmente sin ningún análisis previo lo
suponen los programa televisivos del periodista mexicano Jaime Maussan.
Sin duda su trabajo de divulgación ha contribuido a popularizar, como
nunca en la historia de México, el fenómeno OVNI entre la masa,
sin embargo tenemos razones para sospechar que una alto porcentaje de los videos
incluidos en su serie Los Vigilantes son filmaciones de objetos convencionales,
e incluso, fraudes.
Cuando, a principios de los años 90 Maussan comenzó la emisión
indiscriminada de videos ovni en la televisión mexicana, pudimos observar
un interesante efecto de interactuación con el fenómeno. Es decir,
el número de filmaciones ovni que se obtenían en México
era directamente proporcional al número de programas sobre OVNIs que
realizaba Maussan en Galavisión. Lo que, por otro lado, hacía
que Maussan tuviese material videográfico para realizar nuevos programas,
y así sucesivamente. En los últimos años Jaime Maussan
ha difundido a través de su programa televisivo una cantidad insólita
de filmaciones OVNI. Podemos afirmar que centenares. No entraremos ahora a enjuiciar
los notables programas monográficos que ha dedicado al Area-51, los avistamientos
de astronautas, el Caso Meier, etc. Asuntos que merecerían una reflexión
especial cada uno de ellos, y que, aunque pueda disentir del planteamiento de
algunos de ellos, o cuestionar la fiabilidad de dichos temas, sin duda gracias
a Maussan hemos podido acceder a informaciones y testimonios históricos,
que como tales son en si mismo interesantes. Pero eso no tampoco evita que algunos
de esos videos, no sólo sean confusiones con objetos convencionales,
sino incluso auténticos fraudes.
El investigador afincado en New York Manuel Fernández se propuso
evaluar la credibilidad de los videos emitidos por Maussan enviándole,
de forma anónima, un vídeo fraudulento. Para ello se hizo con
un simple globo infantil, de los recubiertos con papel plateado refractante,
y simplemente lo grabó a cierta distancia sin aproximar excesivamente
el zoom de la cámara para que no se apreciase el cordón que colgaba
en la parte inferior del "OVNI". Realizó además algunos
enfoques y desenfoques intencionados, y algunos movimientos bruscos con la cámara
para aparentar nerviosismo. Mas tarde copió en una segunda cinta las
imágenes en las que no se apreciase el momento en que era soltado por
su cómplice el globo y su particular movimiento ascendente. Y envió
la película a Maussan. Pocas semanas después pudo visionar su
vídeo fraudulento, incluido entre otras muchas filmaciones de supuestos
OVNIs, en el programa de la televisión Mexicana. Cualquier investigador
aficionado con un mínimo de interés, y un simple ordenador PC
habría podido tratar la imagen y ampliarla para identificar que se trataba
de un simpático globo infantil.
El problema, a mi juicio, tampoco estriba en que Maussan haya divulgado sin
ningún análisis previo, centenares de videos ovni. Esto es completamente
lícito, en tanto ha obsequiado a los investigadores gran cantidad de
"materia prima ufológica" para posteriores análisis
de los estudiosos. Sin duda, si no hubiese sido por Maussan y su programa de
Los Vigilantes en la actualidad no conoceríamos numerosos casos
de gran interés ufológico acontecidos en México durante
esta década. Sin embargo, no es menos cierto que tampoco se habrían
alentado las psicosis alienígenas que, el pasado 31 de octubre aterrorizaron
a los habitantes de la población mexicana de Jojutla (Estado de Morelos)
cuando la emisora radiofónica Xeart repitió el legendario
experimento de Orson Wells al emitir la fábula de una invasión
alienígena basada en la novela de H.G. Wells, La Guerra de
los Mundos. Estoy convencido de que Jaime Maussan ha contribuido con sus
videos OVNI a que la población mexicana esté más dispuesta
a asimilar la noticia de una invasión extraterrestre como algo creíble.
Creo que es una excelente invitación a la reflexión.
El tratamiento periodístico de los videos OVNI, por supuesto, no se
limita a México. Sería absurdo pretender que los medios de comunicación
se abstengan de utilizar comercialmente algo tan atractivo para el público
como supuestas "filmaciones en vídeo de naves alienígenas"
, ya que, explícita o implícitamente así es como se presentan
estas imágenes que, en realidad, no son más la captación
en vídeo de objetos –fundamentalmente luces- de origen desconocido
para el observador, captados en un determinado momento.
Entre 1996 y 1997, por ejemplo, sólo en Galicia fueron obtenidas más
de una docena de filmaciones OVNI durante la famosa "oleada". Mas
de una docena, que hayan llegado a nuestros archivos, claro. Sin duda han sido
muchas más. Sin embargo jamás en toda la historia de la ufología
gallega se había obtenido tal cantidad de imágenes OVNI en tan
corto lapso de tiempo. Sin duda en Galicia, como en México, la habitual
presencia de noticias, programas y reportajes sobre la oleada, emitidos en todas
las cadenas de televisión local, regional y nacional, propició
que muchos videoaficionados saliesen cada noche a los montes, armados con su
cámara, en busca de la anhelada pieza ufológica que inmortalizar
en el vídeo. Eso, repito, no es necesariamente malo. Sin embargo no es
menos cierto que, tras un mínimo análisis crítico, la mayor
parte de esas filmaciones se nos antojaban excesivamente "sospechosas".
Sin duda la expectativa creada en los mismos medios de comunicación –como
en el caso de México- favorecía la excesiva flexibilidad de criterio
a la hora de admitir imágenes de supuestos OVNIs e incluso, me atrevo
a deducir que algunas de esas filmaciones fueron conscientemente falseadas por
profesionales de televisión, llevados por la demanda periodística
de ese tipo de "noticia".
Pondré un ejemplo. Sin duda, tras las filmaciones realizadas por el
Sr. D. Bartolomé Vázquez en As Pontes (La Coruña),
que ya han dado la vuelta al mundo, las imágenes OVNI grabadas durante
la "oleada gallega" más famosas fueron las tomadas por la Televisión
Local Terra de Lemos, en Monforte (Lugo). Existen dos filmaciones tomadas, en
días diferentes, por los cámaras de esta cadena de televisión.
Las primeras imágenes se obtuvieron cuando unos vecinos de la villa telefonearon
a la cadena, interrumpiendo un programa en directo, para notificar la presencia
de un objeto luminoso de origen desconocido en el cielo. Inmediatamente un operador
de cámara acudió al lugar del avistamiento obteniendo una imágenes,
lejanas pero no por ello carentes de interés, del OVNI. La imágenes
fueron emitidas inmediatamente en el informativo local, y más tarde fueron
re-emitidas para todo el país a través del programa Esta Noche
Cruzamos el Mississippi de la cadena Tele-5. Pocos días después,
y tras la expectativa creada en todo el pueblo por la visita de los No Identificados,
se produjo una nueva filmación.
En esta ocasión no fue una la llamada recibida en la redacción
de la Televisión Local de Monforte para interrumpir un programa magazine
alertando de la presencia ovni, si no que fueron más de un centenar.
Según nos confesaba Dª Pilar Varela, directora de la cadena,
las centralitas fueron colapsadas por las llamadas de docenas de vecino que
aseguraban ver aquellas luces extrañas. Nuevamente un cámara,
cuyo nombre omitiré, salió a la calle con intención de
grabar aquel objeto. Regreso a la cadena un par de horas más tarde con
la cinta, que fue inmediatamente emitida. En esta ocasión en las pantallas
de televisión se observaba un objeto de muchísimo mayor tamaño
(aparentemente), de un color azulado, con forma de esfera pero con dos muescas
muy nítidas hacia el interior. Esa imagen fue emitida también
por Pepe Navarro, adornándola con calificativos harto generosos:
"¡espectacular imagen! ¡una nave de gran tamaño!
¡observen, observen esta nave desconocida de grandes dimensiones que sobrevoló
Monforte...!"
Poco tiempo antes y poco tiempo después se obtuvieron imágenes
casi idénticas en Canarias, Zaragoza, Cáceres, etc. En la mayoría
de ellas aparecía una imagen de forma muy similar en los objetos filmados.
Al menos en algún momento de la cinta. Sin embargo, la primera manipulación
estriba en la selección de imágenes, ya que ningún medio
emitió íntegramente las filmaciones, sino tan solo los segundos
en los que el objeto aparece ocupando mayor espacio en la pantalla. Como tantas
veces se identifica erróneamente tamaño con calidad...
Si Tele-5 o cualquier otro canal hubiese emitido íntegramente
esos videos (cosa evidentemente utópica ya que el tiempo en televisión
es muy limitado) los telespectadores observarían en la pantalla una serie
de movimientos erráticos de la cámara hasta que localiza el objeto
que, contra todo pronóstico, es muy pequeño, casi tanto como una
estrella de primera magnitud. A continuación observaría una serie
de acercamientos y alejamientos con el zoom de la cámara que hace el
viedoaficionado. Continuos enfoques y desenfoques alteran la apariencia del
objeto que, en unos frames determinados, adquiere tal deformación por
el efecto del desenfoque, que parece crecer de tamaño. Eso fue lo que
ocurrió en la segunda filmación de Monforte. El objeto grabado
por el cámara es un punto de luz blanco de escaso tamaño, sin
embargo, durante uno de los acercamientos del zoom, con el consiguiente desenfoque
inherente a esa operación, hasta que el objetivo de la cámara
vuelve a hacer foco en el objeto a filmar, la imagen se deforma hasta el extremo
de crecer desproporcionadamente, produciendo además otro fenómeno
habitual en estos desenfoque videográficos, la aparición de esas
muescas características a ambos lados de la imagen, que en realidad son
debidos a un efecto óptico dentro de la lente del objetivo.
Esa filmación, y esto es lo que quisiera transmitir con estas reflexiones,
sería absolutamente lícita de haber sido realizada por un vídeo
amateur. En ese caso se trataría, al menos esta es mi deducción,
de un error de grabación debido sin duda al nerviosismo del momento.
Cientos de personas excitadas habían tomado las calles de Monforte y
señalaban con nerviosismo al cielo, y el cámara, que a través
del visor apenas puede distinguir aquel punto luminoso en el cielo, manipula
el zoom ganando aumentos y restándolos, en un intento de capturar la
imagen. Es comprensible que esa operación de cómo resultado en
la cinta videográfica una sucesión de desenfoques y deformaciones
de imagen que, una vez visionadas, sorprenda sinceramente hasta al autor de
la grabación, que no tiene porque conocer el comportamiento interno de
una cámara de vídeo. Pero no era el caso. El autor de ese segundo
vídeo es un operador de cámara profesional. El, y yo, sabemos
que aquella noche un objeto (tal vez Venus, o tal vez un OVNI genuíno)
desató la histeria en Monforte. El salió a la calle porque su
misión, como profesional del periodismo televisivo, era capturar la imagen
de un ovni, y lo hizo. Sin embargo, en ningún momento declaro que aquella
forma tan llamativa, que inundó las pantallas de televisión de
todo el país, era un conocido fenómeno óptico que no tenía
nada que ver con la apariencia real del objeto observado visualmente en Monforte.
Y, a mi juicio, este matiz hace merecedor del calificativo de fraude a esta
filmación, en tanto es fruto de una manipulación consciente de
una imagen.
Algunas de esas filmaciones, más que dudosas, sin embargo, ya e han
hecho un sitio en la historia ufológica reciente, siendo objeto de "estudios"
comparativos con otras filmaciones similares (a mi juicio también manipuladas),
y convirtiéndose en una ilustración repetida ya en diferentes
artículos, noticias y reportajes. Imágenes que, a mi juicio, han
sido objeto de un tratamiento tan sensacionalista y abusivo, como el que ejercía
Pepe Navarro al calificar de "nave de gran tamaño" lo filmado
en Monforte de Lemos.
Pondré un objeto. En su número 7 (año II) la revista Enigmas
destacaba, nada menos que en portada, y bajo el habitual reclamo de "Exclusiva
Mundial" un frame de una filmación tomada en Trujillo
(Cáceres). Bajo el titular "Gran OVNI filmado en Cáceres"
y desde la portada –lo que en si mismo demuestra la presunta importancia
que los responsables de la revista daban a este documento- la imagen de un objeto
circular y azulado reclamaba la atención de los consumidores desde los
kioscos de toda España. La filmación había sido obtenida
el 6 de mayo, e incluso fue requerida por funcionarios del Ministerio de Defensa
ante su supuesta espectacularidad. Pocas semanas después de publicarse
la noticia, y ante mi insistente requerimiento, los responsables de la sección
"Enigmas de Actualidad" tuvieron la amabilidad de facilitarme
una copia integra de dicha filmación para ser sometida a un análisis.
La cinta prestada, junto con un vídeo en que ofrecía mis conclusiones
a los periodistas de Enigmas, les era remitida de vuelta días después.
Según las pruebas realizadas por el abajo firmante, la filmación
de Trujillo presentaba todas las características de una filmación
de un objeto astronómico, probablemente Venus, con los característicos
efectos de desenfoque, corrimiento hacia el azul, y deformación de la
imagen (incluyendo la mencionada muesca en la derecha de la imagen). En el vídeo
que acompañaba mis conclusiones, reproducía una imagen idéntica
a la de la filmación de Trujillo, obtenida grabando en condiciones similares
a las descritas por los testigos, el planeta Venus. Lo que yo observaba a simple
vista, un punto de luz blanco en el cielo, era transformado por la óptica
de la cámara, tras algunos manipular aleatoriamente el zoom, en un gran
objeto de color azul, de "gran tamaño", y aparente movimiento.
No entraré a enjuiciar los calificativos con que se pretendía
describir el objeto filmado en Trujillo: "Gigantesco OVNI",
"con forma de platillo", etc, con los que ya en mis conclusiones
me mostraba en absoluto desacuerdo. Entiendo que la función de los periodistas
en ofertar un producto comercialmente atractivo. Al fin y al cabo, y amparando
a los responsables de esa noticia en su presunción de inocencia, cuando
publicaron en portada la imagen del "OVNI de Trujillo", ni
yo, ni ningún otro investigador, les había facilitado una imagen
idéntica a la del vídeo, obtenida al grabar el planeta Venus en
condiciones similares a las de los testigos. Sin embargo, y aún después
de serles entregado mi informe videografico (por supuesto realizado de forma
absolutamente gratuita) no solo se ignoró sistemáticamente la
existencia de esa evidencia en contra de la naturaleza OVNI de la filmación
de Trujillo, sino que se continuó citando dicha imagen en números
sucesivos de la revista, reproduciendo la imagen de Trujillo como si se tratase
de un auténtico vídeo OVNI. Opinión que, por razones obvias,
no comparto.
Creo que el caso del vídeo de Trujillo también es un ejemplo
excelente de la utilización periodística de las filmaciones OVNI,
y una nueva invitación a la reflexión sobre la forma de sesgar
la información que pueda contrariar un titular llamativo, que se da en
el periodismo ufológico. Como dijo alguien, refiriéndose a la
ética periodística; "entre un buen titular y la verdad,
siempre el buen titular...".
Afortunadamente los videos OVNI no siempre llegan a la prensa antes que a los
analistas. Gracias a eso, algunas filmaciones de "No Identificados"
que habrían podido ser difundidos como "gigantescos OVNIs",
"espectaculares naves", etc, son divulgados como lo que en realidad
son; una simpática anécdota de la "psicología de la
percepción" humana.
Un nuevo ejemplo. La filmación en cuestión muestra un objeto
evidentemente tridimensional y aparentemente fusiforme que, a plena luz del
día, atraviesa el cielo alicantino. Los testigos, André
y Yermani Grangler, un matrimonio de turistas franceses, fueron encuestados
por el investigador Pedro Amorós (Presidente de la SEIP).
Según relataron, ambos se encontraban en la urbanización "Valle
del Sol" de Alicante, cuando a las 21:30 tanto ellos, como todos sus vecinos,
observaron un objeto oscuro que por momentos reflejaba la luz del sol y que
se movía muy lentamente en el cielo de Norte a Sudeste. No había
viento en la zona, ni tampoco instalaciones aeronáuticas cercanas que
pudiesen identificar el objeto como un avión o helicóptero convencionales.
Tal y como recoge la filmación, en algunos momento el OVNI giraba sobre
si mismo, presentando extrañas protuberancias en su forma que, a pesar
del zoom de la cámara, no se aprecian con nitidez.
Pedro Amorós sometió la filmación a diferentes análisis
informáticos, filtrando y procesando la imagen hasta conseguir ganar
nitidez en los contornos del OVNI que, para sorpresa de todos los implicados
en el caso, resulto ser un globo infantil con forma de osito. La moraleja de
este caso es que los sofisticados programas informáticos que actualmente
están a disposición del usuario de cualquier ordenador PC, están
ofreciendo a los investigadores de eso que llamamos Fenómeno OVNI extraordinarias
herramientas de trabajo que cada vez hacen más difícil el trucaje
de estas imágenes. En otras palabras, cada vez es más fácil
descubrir que filmaciones OVNI son o no genuinas, suponiendo que realmente se
quiera averiguar eso, o se prefiera, simplemente, disponer de un llamativo titular
periodístico.
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